martes, 11 de marzo de 2008

¡Una moleskine, quiero!


Me cuenta mi amigo Porthos que se ha comprado una moleskine. Como además es muy fino y no sabe italiano la llama “moleskain”. Yo, que nunca he tenido una, me he conformado hasta ahora con escribir mis notas en el reverso de las tarjetas de visita, en los márgenes de mi agenda de trabajo o, como mucho, en los cuadernitos que tomo prestados en los hoteles. Pero está claro que las necesidades se las crea uno: ayer mismo venía pensando en lo árido del concepto mientras leía un reportaje sobre los decrecientes y cada vez más impopulares hammams que quedan en El Cairo, y voilà, primera nota que podía haber apuntado en mi moleskine. Si tuviera una, claro. Así que, dejando el confort de la sala vip del aeropuerto, me dirijo presto en busca de tan preciado artículo. Como si eso me fuera a hacer descubrir la nueva teoría de la relatividad -que no del relativismo, que de ésas tengo varias- o hiciera más glamouroso mi trabajo. Pero nada. Tan moderna que es nuestra T-4 y no tienen ningún sitio donde adquirir una moleskine. En su lugar sufro la siguiente conversación con la cajera de la librería:

-Hola, buenos días. Estoy buscando una moleskine.
-¿Una qué?
-Una moleskine.
-¿Y eso qué es?
-Un cuaderno.
-Ahí, en la estantería.
-Sí, pero esos no son moleskine.
-¿Pero qué es eso de moleskine?
-Da igual, déjelo, me llevo éste.

¿Y cómo se lo explico a la mujer? Al final opto por comprarme un cuaderno de manufactura ibérica, de los de toda la vida. Mucho más económico, eso sí. En la primera página escribo:

Tambali, Talat, Bab el Bahr, Sinaniye, El Arba, Beshtak, Bichri y Margoush.

Pero de hoy no pasa: si Porthos tiene una moleskine yo también quiero una. Dentro de poco le darán el Nobel o inventará la forma de exportar gatos a Japón sin cuarentenas portuarias, y yo no me voy a quedar atrás.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora ya tienes "moleskain"!

Anónimo dijo...

Jajajaja!!!! Moleskain!!! Me descojonoooooo!!!! :-)